miércoles, 4 de febrero de 2015

La figura de Antígona en el mundo del arte

Antígona, una mujer que se atreve en la antigua sociedad tebana a enfrentarse contra la ley y desafiar sus mandatos, a oponerse al gobernador Creonte (que es a la vez su tío) en lo referente a la sepultura de su hermano muerto a manos de su otro hermano (Eteocles), decidiendo por su cuenta y riesgo dar sepultura a su hermano Polinices aunque Creonte por ley se lo prohíba reiteradamente. Para este, Polinices no es digno de tal honor puesto que lo considera un traidor que ha desafiado el poder de Tebas. Antígona, por el contrario, considera que sus dos hermanos merecen ser honrados de la misma manera y decide hacerlo ella misma, aunque esto termine por costarle la muerte.
Este interesante personaje ha causado conmoción a lo largo de los siglos, y desde que en el siglo V a. C. Sófocles compusiera una tragedia con su nombre no ha dejado de impresionar al mundo. La literatura, la filosofía, la música... distintas disciplinas artísticas y del pensamiento se han servido de esta figura en múltiples ocasiones.
Una de las versiones más conocidas es la de Bertolt Brecht (1945), en la que el autor adapta este clásico personaje a su tiempo. Afirma de ella lo siguiente: "Antígona es la historia de una revolucionaria feminista ante un tirano". Según la estudiosa Rocío Orsi Portalo, de la universidad Carlos III de Madrid, Antígona sigue indagando en problemas epistemológicos de la existencia humana pero el concepto marxista de ideología cobra una importancia singular; Brecht se pregunta por la culpabilidad de la sociedad civil en su pasiva colaboración con los nazis. Lo cierto es que desde una perspectiva marxista el problema podría quedarse anclado en un relativismo sin solución posible.
La Antígona de Anouilh, de 1942, nos presenta a una adolescente rebelde que planta cara al sistema: joven, inconformista, desafía el poder de su tío Creonte, se atreve a cuestionar la validez del sistema establecido. Según algunos estudiosos (recordemos que esta tragedia fue escrita y estrenada en París durante la ocupación nazi) Creonte representaría a Alemania y Antígona a Francia. Para Anouilh la única forma de escapar de este mundo de decadencia y corrupción política es hallar la muerte. Otra novedad que presenta este autor es que el destino no es algo inamovible, sino que se modifica según obre la sociedad, son los propios individuos los que con sus propias acciones determinan qué es lo que va a ocurrir. Esto se opone totalmente a lo que se ve en Sófocles, para quien es inútil intentar escapar de un destino inevitable. 
Otra interesante versión es la de Griselda Gambaro (Antígona furiosa) (1986): feroz crítica contra aquellos que estando en el poder permanecen pasivos ante las cosas injustas y anteponen su autoridad a todas las cosas, defendiendo sus ideas y convicciones con violencia si es necesario. En este caso la referencia es a la historia de Argentina, su país, del que se exilió durante la dictadura militar que hubo en Argentina de 1976 a 1983 con Videla al frente, años que Griselda pasó en Barcelona.
De otro autor argentino, la Antígona Vélez (1951) de Leopoldo Marechal. Él pone énfasis en el aspecto religioso y utiliza a Antígona para defender su adhesión al justicialismo. Es la Antígona de la Pampa argentina.  Para información más detallada sobre esta obra y este autor he encontrado este interesante enlace:Antígona Vélez.
La Antígona de José María Pemán (1945), como es de suponer por la fecha, está referida a la Guerra Civil española y la primera etapa del franquismo. Para él cada uno de los dos hermanos (Eteocles y Polinices) son el símbolo de las dos Españas enfrentadas. Lo mismo ocurre entre Creonte y Antígona. Esta se convierte en el símbolo de los ideales de paz y fraternidad frente a la opresión política.
Pero no sólo en la literatura ha dejado sus huellas esta Antígona de Sófocles, sino que a partir de ella se han originado diversas óperas musicales, de la mano de compositores como Tommasso Traetta (1772), Arthur Honegger (1927), Carl Orff (1949), o más recientemente (1991) Georg Katzer, Antigone oder Die Stadt (Antígona o la ciudad).También la pintura nos ha dejado retratos de Antígonas: en esta imagen que les dejo pueden ver a la de Frederic Leighton.


(Publicación original: 14 marzo 2007)

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