jueves, 5 de febrero de 2015

Ideas de Sócrates

¡No me he ido! Aunque parezca lo contrario... Es cierto que estuve unos días (de julio) fuera de Madrid pero yo en agosto nunca cuelgo el cartel de "cerrado por vacaciones" (¡por ahora!). De hecho hace ya bastante tiempo que no conozco lo que son unas buenas vacaciones... siempre queda algo en el tintero esperando y, por mucho respiro que me tome a veces (o lo intente), siempre hay obligaciones que me acechan a la vuelta de la esquina. No sé cómo lo hago.
¡Pero vayamos al tema! Retomo el camino de este filoheleno blog de la mano del célebre filósofo Sócrates, haciendo una recopilación de frases y pensamientos suyos. ¿Quién no conoce a Sócrates, aunque sólo sea de oídas? Ya me figuro que muchos de los que visitáis esta bitácora conoceréis, aunque sea de un modo general, algo de su pensamiento y de su vida.
Pero, como de costumbre, me gusta hacer una breve introducción (muy general, recuerdo que no pretendo que este blog sea una enciclopedia universal del mundo griego) para que, quien llegue sin saber nada, conozca algo más y, a partir de ahí, si le interesa, indague más por otras fuentes más exhaustivas sobre el tema del artículo que le haya parecido interesante.
Sócrates nace y muere en Atenas en 469 a. C. y en 399 a. C.
"Γνῶθι σεαυτόν" . O lo que es lo mismo: "Nosce te ipsum". Es decir, "conócete a ti mismo". Es el principio filosófico del que parte Sócrates, esta famosa inscripción grabada en el templo de Delfos. Es fundamental el conocerse a sí mismo; la filosofía socrática fija su punto de mira en el campo de la moral. Con el resto de ciencias humanas y físicas se muestra especialmente escéptico y no indaga en ellas. De aquí nace su conocida expresión: "Sólo sé que no sé nada".
El deber del hombre es llegar a conocer el bien y actuar de acuerdo con él, respetando una serie de normas morales. La felicidad del hombre consiste en la perfección moral. El ser humano ha de saber mantener el dominio de sus pasiones y malas inclinaciones, y ha de atenerse únicamente a la razón. Las cuatro virtudes principales y necesarias para la perfección moral del hombre son la prudencia, la justicia, la templanza o moderación de las concupiscencias sensibles y la fortaleza.
Sócrates no nos dejó nada escrito. La transmisión de su filosofía fue siempre de manera oral; poseía una gran capacidad oratoria, destacaba por la agudeza de su pensamiento y por su facilidad de palabra. Sus ideas fueron recopiladas después por escrito por su discípulo Platón, otro de los destacados filósofos griegos, del que hablaremos otro día.
En 399 a. C. se negó a colaborar con el régimen de los Treinta Tiranos. Ese mismo año fue acusado de no honrar a los dioses de la ciudad y de corromper a la juventud y fue condenado a muerte. Sus amigos le habían preparado una huida para evitar la pena capital, pero sin embargo el filósofo no aceptó aquel ofrecimiento de salvación, ya que sería echar por tierra los principios que había defendido a lo largo de toda su vida. Por lo tanto dejó que se cumpliera lo que la ley había dictado y bebió la cicuta, un poderoso veneno que terminó con su vida.

"Sólo sé que no sé nada".
"Sólo hay un bien: el conocimiento; sólo hay un mal: la ignorancia".
"Filosofía es la búsqueda de la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como norma para su conducta".
"Cada uno de nosotros sólo será justo en la medida en que haga lo que le corresponde".
"Es peor cometer una injusticia que padecerla porque quien la comete se convierte en injusto y quien la padece no".
"Cuatro características corresponden al juez: escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente".
"La buena conciencia es la mejor almohada para dormir".
"La alegría del alma forma los días más bellos de la vida en cualquier época que sea".
"Preferid, entre los amigos, no sólo a aquellos que se entristecen con la noticia de cualquier desventura vuestra, sino más aún a los que en vuestra prosperidad no os envidian".
"La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia".
"El mayor de todos los misterios es el hombre".
"Mi consejo es que te cases: si encuentras una buena esposa serás feliz, si no, te harás filósofo".
"Sólo el conocimiento que llega desde dentro es el verdadero conocimiento".
"Las almas ruines sólo se dejan conquistar con presentes".
"Yo soy un ciudadano, no de Atenas o Grecia, sino del mundo".
"Si yo me hubiera dedicado a la política. ¡oh atenienses!, hubiera perecido hace mucho tiempo y no hubiese hecho ningún bien ni a vosotros ni a mí mismo".
"El orgullo engendra al tirano. El orgullo, cuando inútilmente ha llegado a acumular imprudencias y excesos, remontándose sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males, del que no hay posibilidad de salir".
"Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta".
"La única cosa que sé es saber que nada sé; y esto cabalmente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo".
"El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene".
"Habla para que yo te conozca".
"No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad".
"Temed el amor de la mujer más que el odio del hombre".
"¿Quién capitulará más pronto: el que necesita las cosas difíciles o quien se sirve de lo que buenamente pueda hallar?"

(Publicación original: 16 agosto 2008)

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